
Hemos celebrado un desayuno con el padre Alberto Reyes, sacerdote cubano y una de las voces más respetadas, valientes y críticas frente a la dictadura. En el encuentro, organizado por CEU CEFAS en colaboración con la Asociación Española Cuba en Transición, han participado más de 20 representantes de instituciones y think tanks españoles.
Durante su intervención, el padre Alberto Reyes ha descrito la grave situación que atraviesa actualmente Cuba: “En Cuba se sobrevive”. Asimismo, ha señalado que muchos cubanos abandonan el país en busca de una vida mejor debido al creciente deterioro económico: “Los cubanos nos vamos de Cuba para tener una vida”.
En este contexto, ha afirmado que “en Cuba no se puede vivir sin una familia en el extranjero” y ha alertado sobre la escasez de medicamentos y la dificultad para acceder incluso a los más básicos. Una situación que, según ha denunciado, provoca la muerte silenciosa de muchas personas: “En Cuba hay un genocidio silencioso”.


Otro de los asuntos abordados ha sido el papel de la Iglesia en Cuba. El padre Reyes ha recordado que creció escuchando que “la Iglesia es la voz de los que no tienen voz” y ha defendido que su misión no solo consiste en evangelizar y ayudar a las personas a encontrarse con Dios, sino también en comprometerse con la justicia, la verdad, la educación y la sanidad.
Sobre el régimen cubano, el sacerdote ha explicado que el gobierno intenta que los obispos silencien a los sacerdotes para evitar un enfrentamiento con la Iglesia católica. Además, ha recordado que, desde el inicio de la revolución, el comunismo atacó de manera “brutal y frontal” a la Iglesia: “Se expulsaron a muchos sacerdotes y la Iglesia vivió una época de silencio en la que los obispos fueron ignorados por el gobierno”.
El padre Alberto Reyes también ha reivindicado el papel de España en la evangelización de Cuba y ha afirmado: “Lo mejor que llevó España a Cuba fue la fe”. Asimismo, ha reflexionado sobre la situación del cristianismo en Europa y ha subrayado la importancia de no avergonzarse de la fe cristiana: “Uno de los mayores logros del secularismo no es el ataque a la fe, sino conseguir que el cristiano se avergüence de ella”. En este sentido, ha insistido en que “Europa tiene fe”.

En referencia al contexto actual de Cuba, el sacerdote ha asegurado que “Cuba es un pueblo secuestrado”, sin soberanía real y con ciudadanos convertidos en rehenes: “Somos un pueblo inerme y hemos hecho lo que hemos podido”. También ha advertido sobre el aumento de la violencia y la criminalidad, provocado por la escasez y la pérdida de valores: “En Cuba, en los últimos años, ha habido un relativismo moral exacerbado motivado por la debilidad de la institución familiar y de la Iglesia”.
Finalmente, el padre Alberto Reyes ha querido trasladar un mensaje de esperanza sobre el futuro de Cuba: “Cuba es como un invierno devastador, pero bajo la superficie hay semillas esperando para florecer”. Además, ha compartido su deseo de una Cuba próspera y libre: “Sueño con una Cuba donde la gente se sienta a gusto y libre; una Cuba donde pueda florecer la espiritualidad en todos los sentidos; y una Cuba que pase de mendigar a ofrecer”.