Los alumnos de la VI edición del Diploma Universitario de Experto en Liderazgo y Compromiso Cívico han disfrutado en la comida-coloquio de la ponencia del el Director de Asuntos Públicos y Advocacy Communications en Public, Pedro Herrero y de la tuitera, youtuber, streamer y articulista española, Marina de la Torre.

A lo largo de su intervención, Herrero ha reflexionado sobre la vida y la necesidad de que no se entienda como un problema, sino como “un bien al que hay que defender y apostar sin miedo”, señalando que “aunque muchas cuestiones cambian con el tiempo, existen valores estables que permanecen y que deberían servir como referencia”. En este sentido, ha criticado cómo “el debate ideológico ha terminado por consumir a la sociedad”, influyendo de manera profunda en la forma de pensar y actuar.
Asimismo, el Director de Asuntos Públicos y Advocacy Communications en Public ha defendido la tradición y las costumbres como una forma de “ciencia social” observable. De la misma manera, ha subrayado que “los roles personales, como el de ser padre o madre, deben situarse por encima de cualquier posición de poder”, y ha advertido del riesgo de “vivir tras disfraces o máscaras que suponen una renuncia moral por miedo a mostrarse tal y como uno es”.


Por otro lado, de la Torre ha abordado la llamada “batalla cultural”, señalando que “quienes participan en ella son todavía pocos” y que “es fundamental aprender a comunicar de manera que se conecte con la gente”. Además, ha destacado que “en debates como el del liberalismo, suele ponerse el foco en lo económico, dejando de lado su dimensión filosófica y moral”, referido al respeto al otro, la convivencia entre distintos y la no agresión. La influencer española también ha señalado la importancia de ofrecer “un nuevo relato sobre la libertad de la mujer”, alejado de visiones simplistas o provocadoras.
Para concluir, ambos han advertido de que en los últimos años es más difícil el diálogo entre personas con ideas diferentes, generando un clima de enfrentamiento en el que “pensar distinto convierte al otro en un enemigo”. Esta dinámica, según han explicado, “ha incrementado la soledad, encerrando a las personas en burbujas que, aunque ahora parezcan sólidas, terminarán por romperse con el tiempo”.