
Los días 12, 13 y 14 de septiembre hemos celebrado la V Escuela de Liderazgo y Vida Pública Ángel Herrera Oria con el título “Política y cristianismo”, en el que hemos reflexionado sobre las ideas fundamentales sobre las que construir una política buena y justa para los hombres. Un encuentro en el que han participado más de 60 jóvenes para reflexionar sobre la política y la responsabilidad de los católicos en la vida pública.
La jornada del viernes ha comenzado con la ponencia inaugural titulada “El mejor régimen según Santo Tomás” del director de CEU-CEFAS y catedrático de Teoría y Filosofía del Derecho de la Universidad CEU San Pablo, Elio A. Gallego, quien ha abordado el pensamiento del filósofo escolástico para iluminar nuestro presente a través de su filosofía y teología. Para Santo Tomás, el poder es bueno en sí mismo porque proviene de Dios, pero se corrompe cuando se usa en beneficio propio. Su propuesta es un poder al servicio de los demás, basado en leyes justas y naturales y defiende un modelo de gobierno mixto —monarquía, aristocracia y democracia— en el que el poder se comparte y sea participativo, y siempre orientado al bien común y a la libertad. Como ha señalado Gallego, el poder es bueno porque la omnipotencia de Dios no es solo que él lo pueda todo, sino que todo poder es de Dios, Dios es la fuente del poder y, por ello, “lo diabólico es convertir el poder para servirse a sí mismo”.


La jornada del viernes ha continuado con la mesa redonda “La dimensión religiosa en la vida pública” en la que han participado el ex vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo; y la vicesecretaria general de la Asociación Católica, María San Gil. Durante el coloquio, García-Gallardo ha afirmado que estamos ante un cambio de paradigma en el que “se percibe un renacimiento espiritual” porque los jóvenes buscan un sentido. Además, el ex vicepresidente de la Junta de Castilla y León ha querido transmitir a los asistentes que la política muestra dureza en la actualidad, pero que la defensa de aquellas ideas en las que creemos es parte esencial de nuestra misión como católicos. Por su lado, San Gil ha compartido su opinión tras sus años en el ejercicio político y ha afirmado que los políticos no tienen sensibilidad de servicio público y por ello no saben qué defender: “En política se trata de estar para hacer aquello en lo que crees y creer en aquello que haces”, ha afirmado. En este sentido, San Gil ha afirmado que su conversión a la fe católica es reciente, pero que ahora reconoce que ha tenido a Dios siempre cerca, sobre todo en los momentos más difíciles de su servicio público: “Yo siempre he tenido a Dios, aunque no fuese consciente”, ha concluido.


La jornada del sábado ha comenzado con la intervención del escritor y filósofo Jorge Freire en la conferencia titulada “Verdad y política”. Freire ha expuesto a todos los asistentes que la búsqueda de la verdad es una misión constante del ser humano: desde los filósofos presocráticos hasta nuestros días, el ser humano ha tratado de enfrentarse a la verdad. A su vez, ha explicado que la palabra y el compromiso son fundamento de la verdad. Freire ha insistido en que el eclipse de la verdad está ligado al eclipse de la palabra: “Ser una persona de verdad implica ser alguien de palabra, alguien capaz de darla y sostenerla”, ha afirmado.


A continuación, ha tenido lugar el coloquio titulado “Un diálogo entre Santo Tomás y San Agustín” en el que han participado el catedrático de Historia Medieval de la Universidad CEU San Pablo, Alejandro Rodríguez de la Peña; y el profesor de Filosofía Antigua y Ciencia Política de la Universidad Abat Oliba CEU, Miguel Ángel Belmonte. Rodríguez de la Peña ha explicado la diferencia entre la comunidad política en San Agustín y Santo Tomás: “San Agustín entiende la comunidad perfecta como la cristiandad universal, mientras que Santo Tomás la concibe en términos más concretos y particulares”, ha afirmado. Al mismo tiempo ha expuesto que la aportación de Santo Tomás fue separar lo teológico de lo político, defendiendo que las comunidades políticas tienen fines propios —como la justicia y la felicidad de los ciudadanos— sin que la Iglesia absorba todo el poder. Por su lado, Belmonte ha destacado que en ambos autores la naturaleza juega un papel de guía de la política, siendo la política de Santo Tomás un sistema con un fuerte sentido prudencial, mientras que en San Agustín la naturaleza del hombre y de lo político se puede encontrar en la idea de paz.


Finalmente, la jornada del sábado ha terminado con la conferencia “Razón, política e Iglesia en el papa Benedicto XVI” del abogado Pablo Berenguer, quien ha explicado que, según su filosofía, no hay un sistema político revelado: “El cristianismo transforma la vida política a través de la conversión de los corazones, pero ningún reino humano es el Reino de Dios”, ha afirmado. En este sentido ha expuesto que toda pretensión de construir un “mesianismo político” lleva a la destrucción de lo humano y ha explicado que la propuesta cristiana para la política es el uso sano de la razón y la defensa de los principios innegociables como son “la defensa de la vida, el matrimonio natural y el derecho a la educación”.
La jornada del domingo ha estado marcada por la conferencia “El pensamiento político de Ángel Herrera Oria” de la secretaria general de la Asociación Católica de Propagandistas, Carmen Fernández de la Cigoña. La secretaria general ha explicado las ideas fundamentales del pensamiento de Herrera Oria y su particular urgencia en recuperarlas en la actualidad. En este sentido, ha señalado la unidad entre lo político y lo social, y la verdadera naturaleza de la autoridad que “tiene sentido únicamente como servicio a la sociedad”. Asimismo, ha destacado la seguridad que Herrera Oria tenía sobre la vocación de presencia católica en la vida pública y en la formación de líderes, difusión de la verdad y fortalecimiento de las instituciones intermedias. Fernández de la Cigoña ha animado a todos los asistentes a implicarse en esta misión desde cada posición concreta que cada uno ocupa en la sociedad: “Esta vocación nos ocupa a todos”.


Finalmente, la escuela ha terminado con unas palabras del director de CEU-CEFAS, Elio A. Gallego, quien ha subrayado la misión de reconciliar la política y la verdad, para buscar sociedades que favorezcan y permitan hacer florecer la naturaleza de los hombres frente a las utopías que se nos presentan: “Una política de utopías que se vuelven contra el hombre”. Asimismo, Gallego ha incidido en la idea de que cualquier política que desfavorezca la formación de familias es una política viciada y que “no hay sociedad justa que no permita fundar un hogar y una familia”. Finalmente, ha animado a todos a defender sus ideas con el convencimiento de que hay una verdad que es liberadora e integradora para todos los hombres.