
Hemos celebrado la jornada “La pérdida de un continente: Bicentenario de la batalla de Ayacucho” un evento que tiene como objetivo conmemorar los doscientos años de la batalla que se libró en Ayacucho. Un evento organizado por el Instituto CEU de Estudios Americanos en colaboración con la Embajada de Perú en España.
El primer panel de la jornada ha comenzado con la intervención del historiador y académico de número de la Real Academia de Doctores de España, Emilio de Diego García. En la conferencia titulada “La batalla de Ayacucho, entre el mito y la realidad, desde la atalaya del Bicentenario”, de Diego ha expresado que “el mito de Ayacucho es esa realidad que Bolívar propagaba, pero la realidad fue diversa a ese ideal” y ha remarcado la necesidad de una apuesta “por el camino de la verdad, la desmitificación y la realidad histórica”.



A continuación, ha intervenido el Marqués de Laserna, doctor en Historia por la URJC y Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia, Íñigo Moreno de Arteaga, que durante su ponencia titulada “El gobierno del Virrey La Serna”, ha repasado la situación histórica desde 1842 para entender el surgimiento de la batalla y ha detallado el desarrollo y la estrategia de la contienda.
La última intervención del panel ha estado a cargo del doctor en Historia y antiguo decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Pontificia Universidad Católica de Perú, José de la Puente Brunke. Con el título “El contexto peruano ante la batalla de Ayacucho” de la Puente ha denunciado el relato nacionalista impuesto que vislumbra la batalla como un enfrentamiento entre “opresor y oprimidos” y ha expresado que se trata de una visión “reduccionista” y “simplista”. Asimismo, el ponente ha destacado que “la incertidumbre que hubo nos lleva a ver esta batalla no solo como un suceso peruano, sino como un acontecimiento hispanoamericano”.

En el segundo panel ha intervenido la directora de la Cátedra Internacional Elcano y profesora titular de Historia de América de la Universidad CEU San Pablo, María Saavedra Inaraja, que durante su exposición titulada “Las resistencias sin esperanza: El caso de Rodil en El Callao” ha señalado la necesidad de investigar más sobre la figura del comandante militar, José Ramón Rodil y Gayoso, que según ha expuesto Saavedra “es una figura que ha constituido la historia de España”.
En este sentido, ha subrayado que “lo que sucedió en El Callao solo se entiende por la lealtad de Rodil a España” ya que “estaba convencido de que el rey de España no había aceptado la capitulación de Ayacucho e iba a mandar refuerzos para salvar el Perú”. La profesora titular de Historia de América de la Universidad CEU San Pablo también ha señalado que frente a lo que se estaba viviendo en el Perú, en España “se estaba viviendo otra realidad y no eran conscientes de lo que estaba sucediendo allí”.
A continuación, ha intervenido el decano de Artes Contemporáneas, Ciencias Humanas y Educación de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Mauricio Novoa Cain, que ha abordado durante su ponencia “El ejército peruano después de Ayacucho”, la evolución de las unidades militares y de cómo estas son claves para entender la política de la región.


Novoa ha señalado cómo la formación de las primeras milicias responde a un pacto entre el poder local y el monarca y además, ha subrayado la autonomía de las unidades militares. “En el Antiguo Régimen se tenía la noción de que las unidades militares debían tener un carácter local porque de esta manera servían mejor”, ha afirmado el decano de Artes Contemporáneas, Ciencias Humanas y Educación de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
Finalmente, el historiador del arte, Luis Eduardo Wuffarden, ha expuesto durante su intervención “La batalla de Ayacucho en la iconografía” distintas obras que ilustran este acontecimiento. En este sentido, ha señalado que se produjo un gran florecimiento pictórico tras este acontecimiento histórico, plasmando el combate en planos, grabados e ilustraciones. Wuffarden ha señalado que la manera en la que se ilustra la batalla de Ayacucho ha evolucionado durante todos estos años generándose distintos tipos de imágenes.
“La función pictórica eludía la masiva participación de tropas indígenas y la tremenda violencia que la guerra generó entre la población andina”, ha afirmado el historiador del arte. Asimismo, ha trasladado que la idea de Madre Patria ha contribuido a dejar atrás el antihispanismo de los creadores de la república del Perú.